lunes, 29 de septiembre de 2014

Hombres adictivos

Esta nueva sección se me ha ocurrido de repente y he decidido añadirla para dar a conocer algunos de los personajes masculinos que me han causado verdadera adicción. De esa manera también os animo a leer la historia de la que son protagonistas.
Empezaré dentro de poco, mi idea es un chico por semana pero depende del tiempo que tenga por supuesto.
 Muchos besos y abrazos.

viernes, 19 de septiembre de 2014

El amor

Esta pequeña entrada he decidido hacerla porque han llegado a mí frases e ideas que expondré a continuación y quería compartirlo y dedicarlo a dos personas muy importantes para mí. Esas personas saben quienes son ;)  Y como estamos hablando de amor ¡Os quiero!



¿Qué es el amor? No voy a buscar una definición porque cada uno concibe este sentimiento de una manera. Cada persona es un mundo y dependiendo de lo que haya vivido verá el amor de una forma u otra.
A falta de definición voy a poner algunas frases que me han impactado y me han ayudado a re-definir lo que yo entiendo por amor.
Un autor ha escrito: “Para mí el amor es como el aire”
Una persona escribió lo siguiente: Ella mi hermana a la cual le agradezco cada uno de los días de mi vida por tenerla a esta persona a mi lado, la cual me ayuda a seguir adelante , la cual hace mis sueños realidad , la cual mueve cielo y tierra para que yo consiga mi objetivo , la que puede tranquilizar me en mis peores momentos, en los que me hace reír cuando estoy mal , la que me compra cosas , la que me aconseja cuando tengo varios problemas y sabe lo que debo hacer para no pegarme el golpe más fuerte.
A la cual le doy gracias por estar ahí todos y cada uno de los días que intenta hacerme sacar una de mis mejores sonrisas, de decir me buenos días pequeña de Todo! Ahora en este momento no sé qué haría sin ti, porque tú eres una gran parte de mi vida por no decir entera, y espero que dure mucho. Hoy quiero agradecerte todo y cada una de las cosas que has hecho por mí y espero que yo pueda ayudarte en todo lo que sea necesario”
Una escritora me ha enseñado que dejar ir a la persona amada por su bien, también es amor.
Ahora os pregunto a vosotros y vosotras, queridos/as lectores/as. ¿Qué es para vosotr@s el amor?
Para mí el amor es un sentimiento que algunas veces es efímero y otras puede ser para toda la vida. No estoy loca por decir que el amor es efímero porque realmente lo creo así. Podemos estar enamorados de alguien y por razones que cada uno se puede imaginar al tiempo enamorarnos de otra persona. Ese amor es efímero.
Pero hay un amor que nunca se acaba, un amor que es eterno. No hago referencia al amor romántico, aunque también creo que al encontrar a esa persona que nos hace sentir únicos y especiales podemos convertir ese amor en uno que dure toda la vida. Dicho esto, ahora mismo voy a dejar de lado el amor romántico que todos más o menos entendemos. Y voy a hablar del amor entre hermanos, ese al igual que el amor que tiene una madre por sus hijos nunca se termina. Los hermanos peleamos, reñimos y nos tiramos de los pelos. Nos insultamos pero también nos damos cariño, besos y ánimos. Los hermanos son esas personas que siempre van a estar ahí en lo bueno y en lo malo, cuando estemos sanos y cuando estemos enfermos. Siempre que necesitemos algo vamos a poder contar con ellos. Así que para los que adoran a sus hermanos y hermanas, hacédselo saber porque como ya dije en una ocasión, la vida es muy corta y debemos ver lo realmente importante que tenemos y exprimirlo al máximo.
Después de los hermanos están los amigos, que son esos hermanos que podemos elegir. Nos sucederá lo mismo que con los hermanos de sangre o de adopción porque hoy en día hay muchos tipos de familias. Nos pelearemos con ellos, veremos sus defectos pero aun así les querremos. Porque al fin y al cabo son la familia que sí podemos elegir y en el momento en que conocemos a un amigo y al cabo de los años se convierte en nuestro mejor amigo, ese que tiene un lugar especial en nuestro corazón, ya somos como hermanos de sangre.
Una frase típica que me gusta mucho es esa de “el amor no tiene edad” creo que es totalmente cierta. Porque queremos a nuestros hermanos y hermanas pero no tenemos la misma edad, o somos mayores o menores que ellos pero no por eso les queremos menos. A nuestros padres también les queremos y son mayores que nosotros obviamente. Con los amigos nos pasa lo mismo, podemos tener la misma edad pero en muchos casos no es así. Y en cuanto a nuestra pareja pues será de la misma o de diferente edad.  Pero sea como sea, el amor es amor.
También hay un amor del que nos solemos olvidar porque no nos dice que nos quiere o que nos apoya o que siempre estará con nosotros. Y es el amor por nosotros mismos o el amor propio. Ese es el principal que debemos sentir. Todos tenemos sueños y la persona que más va a estar ahí para que los podamos cumplir vamos a ser nosotros mismos.
Como escritora de romántica que soy (o al menos lo intento) creo en el amor de pareja y en el amor para toda la vida por supuesto. Si no fuese así sería una hipócrita al escribir las historias que escribo. Pero al mismo tiempo sé que el amor por nosotros mismos tenemos que tenerlo presente porque para poder demostrarle a una persona que la amas primero te tienes que amar a ti.
Y termino esto diciendo que el amor es un sentimiento bonito que por supuesto podemos encontrar a nuestra media naranja y ser felices para toda la vida (como se suele decir) pero también pienso que es importante conocer que estamos rodeados de amor y de gente que nos ama y no sabemos valorarlo hasta que por desgracia lo perdemos.

Así que vamos a darle alas al amor y disfrutemos de la vida, porque visto lo visto, el amor es el motor para que sigamos día a día con nuestra vida. 


jueves, 18 de septiembre de 2014

Una noche. Deseada

Autora: Jodi Ellen Malpas
Información: Después de su exitosa trilogía “Mi hombre”, esta autora regresa con una trilogía nueva.
“Una noche. Deseada” es la primera novela de la trilogía. Un erótico romance que no deja a nadie indiferente.
Una noche. Deseada
Una noche. Traicionada
Una noche. Enamorada
El primer libro de la trilogía ya lo podemos adquirir, el segundo saldrá el día 21 de Octubre y el tercero no he encontrado fecha de publicación (espero que no tengamos que esperar demasiado).
Sinopsis
Olivia lo siente nada más entra en la cafetería. Es absolutamente imponente, con una mirada azul tan penetrante que casi se distrae al tomar nota de su pedido. Cuando se marcha, cree que no lo volverá a ver jamás, hasta que descubre la nota que le ha dejado en la servilleta, firmada «M».
Todo lo que él quiere es una noche para adorarla. Sin resentimientos, sin compromiso, sólo placer sin límites. Olivia y Miller. Miller y Olivia. Opuestos como el día y la noche, y aun así tan necesarios el uno para el otro. Él es distante, desagradable y misterioso: sabe siempre lo que quiere y la quiere a ella. Ella es dulce y atenta, una mujer joven de hoy en día que se hace a sí misma y debe encontrar las respuestas a los interrogantes de la vida y de las relaciones a medida que los vive. Quiere ser feliz y amada, pero cuando Miller entra en su vida se da cuenta de que ha perdido el control sobre sí misma y sucumbe a la pasión desenfrenada que nace entre ellos dos. ¿Debe escuchar a su corazón o a la razón?
Opinión
Este libro lo esperaba con verdaderas ganas ya que después de leer “Mi hombre” esta autora me atrapó y para qué negarlo, dejó el listón bastante alto con Jesse Ward. (Si no habéis leído esta trilogía os la recomiendo).
Esta historia me ha atrapado desde la primera página sin exagerar, no he podido soltarlo hasta terminarlo y cuando lo he hecho me que querido tirar de los pelos. Porque el final es simplemente… guau.
Si no os gusta esperar para poder seguir con la historia os recomiendo esperar, pero si no podéis igual que yo lanzaros porque de verdad sorprende muchísimo.
Los dos personajes principales han pasado por cosas bastante fuertes y lo llevan dentro, son totalmente diferentes en cuanto a caracteres. “M” no quiere comprometerse sentimentalmente y así se lo hace saber a Livy. En cambio ella quiere lo contrario. No voy a dar más información porque si no os arruinaría la historia…
Pero lo más sorprendente sucede casi al final de la novela, como siempre la autora le da un giro de 180º que produce en el lector estupefacción total. Tuve que leer esa parte dos veces para terminar de creérmelo.
Si os gusta el romance con erotismo, mucho erotismo. Personajes complejos pero bien conseguidos y con una buena historia atrapante donde luego os quedaréis con la boca abierta… tenéis que leerla.
Ella es una chica sencilla y normal con la que fácilmente cualquiera mujer se puede identificar. Tiene miedos al igual que todos los tenemos y quién parece no tenerlos resulta que es el que más teme. Hasta aquí voy a leer, no me matéis.
Creo que sigo impactada y no me salen las palabras. Así que voy a terminar diciendo que merece la pena, que os la recomiendo a no ser que prefiráis leer las trilogías de un solo tirón. Yo es que soy demasiado curiosa como para esperar y una fanática de los libros así que necesito leerlos al instante.

Porque el misterioso y enigmático M os atrapará y no os dejará alejaros de él ni un solo milímetro y creedme que vale la pena estar pegada a este hombre que iréis descubriendo a lo largo de la historia. Porque las cosas no siempre son lo que parecen ser.


Sinopsis

Adele Davis, una escritora londinense llena de sueños y esperanzas. Con una vida perfecta, una boda a la vuelta de la esquina y  un futuro muy prometedor, irán a pique después de ver como  su mundo se desmorona y ver que no puede hacer nada por impedirlo…
Ethan Parton, dueño de una de las joyerías más importantes de San Francisco (California), rodeado siempre de buena compañía aunque nadie lo conoce en realidad. Su mayor joya es aquella que nunca nadie ha podido alcanzar, su corazón.

Dos personas totalmente diferentes, separadas por el océano. Sus caminos difícilmente se pueden cruzar, ¿o no?


Prefacio

Cojo el cuadro que acabo de comprar. Si mi padre me viera comprando arte en las calles de París se moriría de un ataque al corazón. Miro a mi alrededor y me siento en casa. Hay personas leyendo en las librerías ambulantes que hay alrededor del río Sena, otros se dedican a pintar o hacer fotografías de todo a su alrededor.
En un principio no tenía pensado quedarme mucho tiempo pero, está ciudad me ha hechizado por completo aunque solamente llevo aquí un par de días. Por suerte mi hermano Quique me convenció de hacer este viaje con mi otro hermano Carlos y Vanessa. Ellos están aquí por trabajo y yo estoy ansiosa de que Quique llegue esta noche de Valencia. Seguro que esta ciudad también le inspira para escribir sus novelas o desempolvar de nuevo su cámara de fotos. Creo que por eso mi hermano Carlos ha insistido tanto en que vengamos los dos.
Escucho las campanas sonar, marcan la hora. Miro mi reloj de pulsera, ese que acabo de comprar de una parada ambulante y que me ha enamorado a primera vista. Muchas personas dirán que no es bonito y que es vulgar pero lo bonito lo lleva dentro.  Es hora de comer así que voy dirección al otro lado del río Sena. Allí es donde mi hermano mayor ha quedado en esperarme para que comamos juntos, con un poco de suerte no tiene demasiado trabajo y podemos pasar un rato juntos.
Veo como los focos, las telas y las veinte personas con cables y cámaras invaden  gran parte de la calle. La sesión de fotos de la empresa de mi padre se iba a celebrar en la calle, cosa que acabo de descubrir. Me acerco y veo a varias modelos mirarme verdaderamente mal. Sí, mi aspecto no es como el de ellas pero yo lo sé y lo acepto. Soy como soy y eso no se puede cambiar. 
Todas se colocan para posar ignorándome, cosa a la que estoy totalmente acostumbrada. Entonces le veo, mis ojos quedan atrapados por unos ojos azules hermosos. Son los ojos más claros que he visto en mi vida y el chico es el más atractivo del mundo. Dudo sinceramente que sea real, tal vez me ha bajado la presión y me lo estoy imaginando. Es rubio, con el pelo ligeramente desordenado, un mentón masculino y una mirada penetrante. Me mira y enarca una ceja, a mí se me queda la saliva pegada a la garganta y tengo que toser para poder respirar tranquila. Las modelos que están posando con él me miran, me sonrojo y todos a mi alrededor empiezan a reír. El chico rubio también lo hace y sé que soy la causa de sus risas. Me volteo para salir corriendo de allí y veo mi imagen reflejada en el escaparate de una tienda de ropa carísima.

Eres horrible Alma, este no es tu lugar. Escondo mi rostro tras mi pelo castaño y con la mirada clavada en el suelo intento hacerme pequeña y desaparecer. Ojalá la tierra me trague o fuese invisible para que el dios rubio no me hubiese visto y no se hubiese reído de mí. Por muy lejos que me vaya, esto nunca va a cambiar. 

Sinopsis

Cuando uno se mira en el espejo lo que ve es el reflejo de su cuerpo, pero un simple espejo no puede reflejar lo que ese cuerpo guarda dentro del alma. Muchas veces el exterior es más bonito que el interior y otras muchas veces, la situación es a la inversa.
En un mundo donde lo más importante es lo que hay fuera, Alma se siente perdida y fuera de lugar. Con un interior lleno de cosas bonitas por dar a conocer, nadie quiere prestarle atención a causa de su físico. Pero ella tiene claro que la belleza que importa se encuentra en el interior.

En cambio, para Marco la belleza física es muy importante. Piensa que sin eso no se tiene nada. Se ha dejado arrastrar por el mundo frívolo de los modelos y las pasarelas, dedicándose por completo a su cuerpo y olvidándose de su alma y su corazón.


Capítulo 1

Primer capítulo de esta historia, contiene escenas no aptas para menores de edad... ¡A disfrutar de este misterioso hombre!

David Jones
Londres
Me dejo caer sobre el sillón de cuero negro que tengo detrás del escritorio de madera oscura, mientras lanzo la chaqueta del traje negro de Armani sobre el sofá.
Esta noche será una de las mejores, por fin va a entrar un gran cargamento de mercancía dándonos el control absoluto del mercado negro. Estar al mando de la mayor red de traficantes de Europa es el sueño de cualquier miembro de la mafia, pero por suerte para mí, ser el jefe de la mafia londinense me da una gran ventaja. Se han oído algunos rumores de que nuestra competencia puede estar planeando un sabotaje pero confío plenamente en mis hombres. Esta noche todo será perfecto.
Llaman a la puerta y miro como Charlie, mi hombre de confianza entra a mi despacho. Debe ser importante para interrumpir mis pensamientos y el regocijo que tenía con el éxito que vamos a conseguir.
—Señor…— ese tono no me gusta para nada.
— ¿Qué ocurre? Si me traes malas noticias pagarás por ello y ya sabes que no me ando con chiquitas. Hoy no estoy de humor para complicaciones.
—Han visto merodeando por Londres a los hombres de Götz. ¿Quiere que les busquemos?— ese maldito alemán lo único que sabe hacer es tocarme las pelotas. Y me estoy cansando de esta situación.
—No, es nuestro territorio así que dudo que intente hacer algo por su propio bien. De todas maneras si hay algún movimiento extraño avisadme de inmediato—le hago un gesto con la cabeza para que se largue. Sale del despacho sin decir nada más.
Aunque había pensado no trabajar hoy para estar descansado, tengo que revisar el correo. Enciendo el ordenador y el móvil empieza a sonar. Miro la pantalla iluminarse y cuando aparece el nombre pongo los ojos en blanco. Esta mujer no entiende que el sexo no significa que vaya a casarme con ella.  Decido ignorar su llamada pero ella sigue insistiendo, así que finalmente, harto de escuchar la dichosa melodía que tengo cuando ella me llama. Respondo al móvil de mala gana.
— ¿Qué quieres? Sabes que soy un hombre ocupado así que más vale que sea algo realmente importante o me voy a cabrear muchísimo—ni siquiera me esfuerzo por ser simpático, yo no lo soy normalmente así que no tengo porque serlo y menos con ella. Confirma mi idea de que todas las mujeres son iguales, las tengo a montones pero por supuesto también tengo dinero a montones. Eso es lo que les llama la atención.
—No es necesario que me trates así amor, esperaba que tuvieras un rato para pasarlo conmigo. Ya sabes que siempre lo pasamos muy bien juntos…—escuchar su voz me pone los pelos de punta. Detesto a esta mujer pero soy un hombre que tiene sus necesidades.
—Hablo como me da la gana y no, no tengo tiempo para ti. Así que no me molestes. Si estás caliente búscate a otro, tengo cosas más importantes que hacer— la oigo resoplar molesta, sin esperar respuesta cuelgo y pongo en silencio el móvil. Seguramente insistirá pero me da igual, esta noche será una gran noche. Y no la voy a lanzar por la borda solo por un par de piernas bonitas.
Me froto los ojos con las manos, un ligero dolor de cabeza empieza a taladrarme la sien. Lo que me faltaba. Escucho de nuevo la puerta abrirse pero no presto atención, seguramente será de nuevo Charlie. Pero de repente, cuando tomo aire el aroma a perfume francés invade mis fosas nasales. Levanto la mirada y veo a Amelie con sus andares de gata dirigirse hacia mí. Todavía no tengo claro que ha venido a hacer a Londres, es la dueña de París.
—He oído que estás muy tenso mon amour. Yo puedo relajarte como a ti te gusta…— la sigo con la mirada hasta que está parada a mi lado. Aparto la silla del escritorio dejándole espacio delante de mí. Amelie, sin pensarlo demasiado se sienta en mi regazo y empieza a rozarse contra mí como una verdadera gata en celo.
—Tienes razón, estoy muy tenso.
—Entonces deja que te calme amour, solo yo sé lo que necesitas aunque también sé que tienes una mujer en cada lugar. No soy celosa pero me encanta hacerte sentir mejor— roza su sexo contra el mío. Empieza a besar mi cuello y desabrochar mi camisa blanca. Cierro los ojos intentando concentrarme pero no puedo, necesito estar relajado para la operación que se llevará a cabo esta noche así que lo que me ofrece mi querida parisina Amelie es lo que necesito.
La tomo por la cintura y de un solo movimiento la siento sobre el escritorio, me coloco entre sus piernas y tiro de su cabello negro para tener su garganta a mi alcance. Muerdo suavemente su cuello, mientras mi mano libre sube por su muslo levantándole también el vestido negro.
—Esto es lo que buscabas al venir a Londres ¿verdad?— ella gime incapaz de pronunciar ni una sola palabra. En este justo momento, el animal que llevo dentro se apodera de todo mi ser buscando la liberación que tanto necesito. De un solo tirón rompo sus bragas cosa que a Amelie la excita mucho más. Saco mi erección de los pantalones del traje y sin más dilación, de una sola estocada la penetro. Ella grita y se deja caer sobre el escritorio, yo sonrío triunfante.
Empiezo a moverme rápido, sin piedad. Ella grita y clava las uñas en mis antebrazos, con todo el cuerpo temblando se incorpora y desliza mi camisa por mis hombros. Esta cae al suelo.
Amelie enreda sus dedos en mi pelo he intenta besarme, yo me aparto y la tomo por el pelo.
Mon amour, encajamos a la perfección. Me encanta que me poseas y me hagas tuya— sonrío de lado, la mirada que le dirijo es fría y despiadada. No soy un romántico y nunca lo seré, eso no va conmigo.
—Tú al igual que las otras, siempre os entregáis a mí sin ningún tipo de problema. En cambio, yo jamás me entregare a nadie. Si buscas una pareja y fidelidad en este despacho no la vas a encontrar. Pero si solo quieres alguien que te folle, estás en el sitio indicado— con esas palabras y dos estocadas profundas, ambos estallamos en un orgasmo que la deja con el cuerpo laxo y a mí más relajado que antes.
Vuelvo a guardar mi miembro en mis pantalones y me separo del escritorio. Recojo la camisa del suelo y me la pongo. Amelie se acomoda sobre sus codos y me mira con una sonrisa satisfecha.
—Eres un animal David— su voz es ronca y entrecortada. Le hago mi sonrisa más traviesa, no me ha dicho nada que no sepa.
—Pero tú siempre estás dispuesta a abrirte de piernas para mí. No te noto disgustada. Ahora te agradecería que te largases, tengo cosas que hacer— digo frío mientras me meto la camisa por dentro del pantalón. Ella se baja del a mesa de mala gana y bastante enfurruñada sale del despacho cerrando de un portazo.
Sé que las utilizo y luego me deshago de ellas, pero siempre vuelven. Bueno, no todas. Pero a las que les gusta que les caliente lo que tienen entre las piernas no se lo piensan demasiados. Se sienten ultrajadas los cinco minutos después del orgasmo, en los que esperan besos y caricias. No soy ni seré nunca un caballero y no les miento al respecto, por eso siempre vuelven a por más.
Miro mi Rolex y veo que casi es la hora, mis hombres deben estar esperándome. Me coloco la chaqueta del traje, abro el primer cajón donde guardo el arma y después de comprobar que está cargada y en buenas condiciones me la escondo en la parte trasera del pantalón.
Unos nudillos golpean suavemente la puerta de mi despacho en el mismo momento que la abro para salir. Charlie me espera con su semblante serio, está concentrado tal como le he pedido. Sabe que esto es importante para todos y como mi mano derecha dará lo mejor de él. Golpeo su hombro con camaradería.
— ¿Todo listo Charlie?
—Sí señor, los hombres están preparados. Todo está bien planificado y no habrá contratiempos.
—Eso espero— ambos nos dirigimos hacia el subterráneo de la casa.  Esta casa enorme es también nuestro centro de operaciones. Desde el centro de Londres lo controlo todo porque esta ciudad me pertenece únicamente a mí.
Las furgonetas negras están listas para ir a recibir la mercancía al puerto. Pero antes que nada, necesito motivar a mis hombres. Charlie está a mi lado y todos nos miran esperando las últimas indicaciones.
—Chicos, si todo va bien esta noche… todas las mujeres de Londres se postrarán ante vuestros pies y podréis disfrutar de ellas como gustéis. Así que cuando antes terminemos con el trabajo antes podréis celebrar este triunfo— todos se emocionan. Conozco a todas las dueñas de los lugares que visitan los londinenses para encontrarse con prostitutas. Hay bastantes prostíbulos y en todos tengo algo que ver, así que la promesa que les hago a mis hombres la cumpliré sin ningún tipo de problema. Al fin y al cabo las mujeres son eso, objetos que podemos desechar y utilizar a nuestro antojo. Porque ellas cuando se cansan de nosotros nos dejan tirados, por eso hay que enseñarles quién manda desde el principio.
Todos suben a las camionetas negras, yo subo al Mercedes negro y Charlie conduce. Confío totalmente en él así que todo irá como la seda.
— ¿Has sabido algo más del maldito alemán y sus perros falderos?—pregunto sin apartar la vista de la carretera.  La niebla de Londres lo empieza a envolver todo.
—No, han estado tranquilos— su tono de voz no me gusta demasiado así que me vuelvo para mirarle.
—Suéltalo Charlie o te saldrá una maldita ulcera— digo contrariado por su actitud.
—No me fio de que estén tan tranquilos con esto que nos traemos entre manos. Si ese cargamento que es tuyo, por supuesto, llega a tus manos ellos saldrán perjudicados. Los alemanes no son tan pacíficos David y tú eso lo sabes mejor que nadie…
—Lo sé, pero si se mete en mi camino le mataré con una bala en la cabeza.
Dejamos de hablar y vuelvo a centrarme en la carretera, ahora no es tiempo de pensar en Götz y sus hombres.
Sin apenas darme cuenta, ya estamos en el puerto y de momento todo va perfectamente.
Hoy, la noche está de lo más tranquila y, mis hombres están más que involucrados en esta misión ya que si todo sale bien van a poder disfrutar de una gran fiesta por todo lo alto. Creo que lo que más les entusiasma es la idea de tener a muchas mujeres con las que pasar la noche.
La primera caja de cargamento toca tierra y me acerco a inspeccionar que todo sea correcto.
 Debo admitir que algo me huele mal aquí, soy desconfiado y tengo una corazonada aunque la gran mayoría de gente piensa que ese órgano lo perdí hace tiempo y pienso que tienen razón. No siento amor ni compasión por nadie.
  Miro el barco donde se encuentra toda mi mercancía y parece desierto, dirijo mi mano derecha hacia la parte trasera de mi pantalón donde tengo bien guardada mi pistola.
El sonido de disparos empieza a rodearme pero no soy capaz de ver con tanta oscuridad. Corro a resguardarme entre los barcos que hay amarrados y veo por el camino a algunos de mis hombres en el suelo, unos malheridos y otros muertos.
Joder, esto es una puta pesadilla. Me repito una y otra vez mientras disparo esperando que mi buena puntería no me haya abandonado y pueda salir de esta. Sin duda, me han tendido una emboscada.
Busco a Charlie entre los hombres que hay en el suelo pero de repente siento unos pasos detrás de mí, sin pensarlo dos veces me vuelvo apuntando con el arma a quién quiera que sea pero siento como la bala pasa a través de mi brazo derecho haciendo que mi pistola caiga a las profundidades del mar. Mi espalda golpea duramente contra el frio suelo del puerto de Londres, no veo al hombre que me ha disparado, lo último que mis ojos ven es el cielo encapotado tan característico de mi ciudad.  Antes de que un pañuelo blanco me cubra la nariz y el cloroformo me deje fuera de combate, los ojos azules del perro alemán que tanto me toca los cojones sonríen ante mi derrota. Es un cobarte, no se ha atrevido a enfrentarse a mí  cara a cara por eso ha utilizado este somnífero, así será más fácil deshacerse de mí. Pero no soy una presa fácil y mucho menos delante del alemán me voy a dejar vencer.  Haciendo un enorme esfuerzo consigo mover mis labios.
—Eres un maldito hijo de puta Götz, esta me la vas a pagar— me propina una patada en mis costillas y me doblo de dolor. El muy hijo de perra se aprovecha de que estoy herido y medio dormido por el cloroformo. Los párpados me pesan y su carcajada hace que mi sangre hierva.

—Nos vemos en el infierno David, seguro estarás al lado derecho de Satanás— me apunta y el sonido del disparo al impactar contra mi pecho es lo último que siento antes de desfallecer.